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Alza tu vista.

La Raíz – Jilgueros

Publicado: diciembre 30, 2013 en Cultivo

Yo tener dinero porque comprar votantes
Tener dinero porque yo comprar alcalde
De los carroñeros yo ser el primero
Yo tener dinero pero yo ser miserable
Y hacer posibles contratos imposibles
Tener aeropuertos, estatuas, esfinges
Yo ser un cacique, putero y amable
Yo tener dinero pero yo ser miserable

En mi bolsillo hay un barco precioso, cócteles en la piscina, Y la gomina de hombres casposos, techos hermosos en la oficinia
Mi bolsillo alimenta a las aves mas listas del cielo, Buitres, jilgueros, ya vuela el dinero

Yo tener de todo por que, tener jefes a los que
Lamer el culo por que, ganar dinero doble
Altos cargos que me echan un cable
Yo tener dinero pero yo ser miserable
Ilusionista, hago aparecer el capital
Soy un artista total
Visto lo visto
parto y reparto un botín
como los listos

En mi bolsillo hay un barco precioso, cócteles en la piscina, Y la gomina de hombres casposos, techos hermosos en la oficinia
Mi bolsillo alimenta a las aves mas listas del cielo, Buitres, jilgueros, ya vuela el dinero

Que apunte al cielo quien quiera ser cazador,
pillar al ladrón al vuelo

Que apunte al cielo quien quiera ser cazador,
de buitres y de jilgueros

En las calles se preguntan por qué
No pueden vivir sin sentir que
Es el dinero un veneno que pudre
Y nos hace más tristes
Somos los hijos del miedo
Cosidos a hilos de un títiritero
Seamos sinceros
Tu lujo es mi ruina,
O mueres o muero

En mi bolsillo hay un barco precioso, cócteles en la piscina, Y la gomina de hombres casposos, techos hermosos en la oficinia
Mi bolsillo alimenta a las aves mas listas del cielo, Buitres, jilgueros, ya vuela el dinero

Que apunte al cielo quien quiera ser cazador,
pillar al ladrón al vuelo

Que apunte al cielo quien quiera ser cazador,
de buitres y de jilgueros

 

VIVIR: siga las instrucciones por favor.

Publicado: febrero 7, 2013 en Propio

Crece. Jamás serás feliz, pero nos serás útil.

Estudia. Jamás te enseñaremos la verdad, pero nos serás útil.

Trabaja. Jamás te pagaremos lo que produces, pero nos serás útil.

Consume. Jamás comprarás lo que necesitas, pero nos serás útil.

Guarda tu dinero en el banco. Jamás estará seguro, pero nos será útil.

Regálanos tu vida, nos será útil.

Ah! y cuando seas anciano, muere, ya no eres útil.

Bertolt Brecht

Publicado: febrero 6, 2013 en Cultivo

 

A comienzos de 1922

me embarqué en el “Oskawa”, un vapor de seis mil toneladas,

construido cuatro años antes con un costo de cuatro millones de dólares

por la United States Shipping Board. En Hamburgo

tomamos un flete de champán y licores con destino a Río

 

Como la paga era escasa,

sentimos la necesidad de ahogar

en alcohol nuestras penas. Así,

varias cajas de champán tomaron

el camino del sollado de la tripulación. Pero también en la cámara de oficiales,

y hasta en el puente y en el cuarto de derrota,

se oía ya, a los cuatro días de dejar Hamburgo,

tintineo de vasos y canciones

de gente despreocupada. Varias veces

el barco se desvió de su ruta. No obstante, gracias a que tuvimos mucha suerte, llegamos

a Río de Janeiro. Nuestro capitán,

al contarlas durante la descarga, comprobó que faltaban

cien cajas de champán. Pero, no encontrando

mejor tripulación en el Brasil,

tuvo que seguir con nosotros. Cargamos

más de mil toneladas de carne congelada con destino a Hamburgo.

A los pocos días de mar, se apoderó de nosotros la preocupación

por la paga pequeña, la insegura vejez.

Uno de nosotros, en plena desesperación,

echó demasiado combustible a la caldera, y el fuego

pasó de la chimenea a la cubierta, de modo que

botes, puente y cuarto de derrota ardieron. Para no hundirnos

colaboramos en la extinción, pero,

cavilando sobre la mala paga (¡incierto futuro!), no nos esforzamos

mucho por salvar la cubierta. Fácilmente,

con algunos gastos, podrían reconstruirla: ya habían ahorrado

suficiente dinero con la paga que nos daban.

Y, además, los esfuerzos excesivos al llegar a una cierta edad

hacen envejecer en seguida a los hombres inutilizándolos para la lucha por la vida.

Por lo tanto, y puesto que teníamos que reservar nuestras fuerzas,

un buen día ardieron las dínamos, necesitadas de cuidados

que no podían prestarles gente descontenta. Nos quedamos

sin luz. Al principio usamos lámparas de aceite

para evitar colisiones con otros barcos, pero

un marinero cansado, abatido por los pensamientos

sobre su sombría vejez, para ahorrarse trabajo, arrojó los fanales

por la borda. Faltaba poco para llegar a Madera

cuando la carne empezó a oler mal en las cámaras frigoríficas

debido al fallo de las dínamos. Desgraciadamente,

un marinero distraído, en vez del agua de las sentinas,

bombeó casi toda el agua fresca. Quedaba aún para beber,

pero ya no había suficiente para las calderas. Por lo tanto,

tuvimos que emplear agua salada para las máquinas, y de esta forma

se nos volvieron a taponar los tubos con la sal. Limpiarlos

llevó mucho tiempo. Siete veces hubo que hacerlo.

Luego se produjo una avería en la sala de máquinas. También

la reparamos, riéndonos por dentro. El “Oskawa”

se arrastró lentamente hasta Madera. Allí

no había modo de hacer reparaciones de tanta envergadura

como las que necesitábamos. Sólo tomamos

un poco de agua, algunos fanales y aceite para ellos. Las dínamos

eran, al parecer, inservibles y por consiguiente

no funcionaba el sistema de refrigeración y el hedor

de la carne congelada ya en descomposición llegó a ser insoportable para nuestros

nervios alterados. El capitán,

cuando se paseaba a bordo siempre llevaba una pistola, lo que constituía

una ofensiva muestra de desconfianza. Uno de nosotros,

fuera de sí por trato tan indigno,

soltó un chorro de vapor por los tubos refrigeradores

para que aquella maldita carne

al menos se cociera. Y aquella tarde

la tripulación entera permaneció sentada, calculando, diligente,

lo que le costaría la carga a la United States. Antes de que acabara el viaje

logramos incluso mejorar nuestra marca:

ante la costa de Holanda, se nos acabó pronto el combustible y,

con grandes gastos, tuvimos que ser remolcados hasta Hamburgo.

Aquella carne maloliente aún causó a nuestro capitán

muchas preocupaciones. El barco

fue desguazado. Nosotros pensábamos

que hasta un niño podría comprender

que nuestra paga era realmente demasiado pequeña.

Que viva España

Publicado: febrero 4, 2013 en Propio

Estamos reinados por un monarca que juró lealtad al movimiento nazional del 36.

Estamos dirigidos por títeres que venden su culo al mejor postor, lacayos del capital

Los empresarios tienen el control absoluto.

Los medios de comunicación mienten, o para suavizarlo, ocultan información.

El patriotismo es de circo y pandereta.

La clase trabajadora tiene menos conciencia de clase que nunca.

Aún así, se escucha: ”Que viva España”

Sanidad que mata.

Educación que crea incultura.

Justicia que solo sirve al rico.

Dicen las malas lenguas que existe democracia, libertad, igualdad…

Aún así, se escucha: ”Que viva España”

Existe represión policial si levantas la cabeza orgulloso.

Censura.

Hostias si protestas.

Asesinatos ”legales”si eres consecuente.

Hay más miedo a un cocktel-molotov que a las balas de goma y las porras.

Aún así, se escucha: ”Que viva España”

No hay trabajo digno, tampoco lo hay indigno.

Si que tenemos esclavitud, desde hace mucho.

Ahora estar explotado es un privilegio, escupiendo en la memoria de quienes lucharon por lo que ahora, día a día nos quitan mientras seguimos frente una pantalla de televisión.

Seguimos en el medievo, hay señoritos y plebeyos.

Aún así, se escucha: ”Que viva España”

El rebaño sigue pastando, sin levantar la cabeza y ver al compañero hambriento.

El individualismo lo cubre todo,  pisoteando lo que sea y a quien sea por llegar a lamber el escroto al patrón.

Impasibilidad ante la cara dura de quien nos roba.

Pero lo mejor de todo es que aún así, se escucha: ”Que viva España”